viernes, 13 de agosto de 2010

De quejas y cambios

Qué placentero es regresar a este espacio mi queridoa lectoroa (ja). Sobre todo es placentero porque cuando ya no tengo absolutamente nada con qué atormentar mi departamento de información, las ideas fluyen lindo por aquí y puedo simplemente dejar que mis dedos hagan todo el trabajo.

Hace poco me puse a pensar en las elecciones. Y pensé y pensé... y saben cuál fue mi conclusión? "Qué fea esta huevada". No soy para nada anarquista ni formo parte de movimientos anti nada en realidad. Me considero una persona que fluye. Pero, perdón, no puedo fluir con tanta intoxicación visual, actuación digna de un Oscar por parte de algunos candidatos, los rajes, las serruchadas, los escándalos... Esta realmente es una época agotadora. Ya que se acabe!

En fin. Ahí está. Ya me quejé.

Estoy contenta. Hoy nos reunimos con la encargada de mi imagen (musical) y salí contenta. Michelle (así se llama) se embarcó hoy en mi proyecto y empezó encantándonos a todos. Estamos conectados en lo que queremos, no acepta tampoco sobre producir y engañar; su trabajo es honesto como el nuestro. Y sobre todo no me va a obligar a ponerme tacos!
Qué onda con los tacos?? O sea, entiendo que ciertas mujeres tengan complejo de duendecito pero sabían que esos artefactos trituran los riñones? Conozco varias mujeres que han tenido problemas renales justamente por usar tacazos. Felizmente yo ando en zapatillas, orgullosa de mi metro 60, súper cómoda y con los riñones sanitos.

Hace unos días hablando con un gran amigo, entramos en una conversación que casi llama a la controversia. Él siempre dice que soy feminista pero la verdad es que tampoco pertenezco a ese "movimiento" ni practico esa ideología; pero, soy mujer y me aseguro de respetar a otras mujeres y hacerlas respetar en cualquier oportunidad dada.
Bueno, hablamos pues de los derechos de la mujer, del machismo, del feminismo, de la edad media, de la esclavitud, de las funciones biológicas del ser humano, de la familia, de los roles, etc. y nos pasamos horas resumiendo todo esto en una sola conversación.
Saltaron por ahí cosas como "la independización de la mujer es un extremo" y cosas como "las mujeres actuales son producto de la represión masculina antigua".
Mi posición es, supongo (espero), una común: aplaudo la iniciativa de las valientes mujeres de nuestro pasado, acompañadas de hombres honorables, por cambiar la línea de la historia y romper con la opresión absurda entre seres de una misma especie. Porque somos todos iguales; hombres y mujeres.

Y así todo cambia, todo se transforma. Todo va mutando y por ahí algunos dirán que para bien y otros dirán que para mal, pero en esencia el cambio camina de la mano con el tiempo.
Cambian las especies, cambian las ideologías, cambian las modas (o se reinventan), cambia la música, cambia la familia, cambian las personas... y me alegra mucho saber que hay personas que aceptan los cambios, que hasta disfrutan de lo aleatorio de la vida y aprovechan cada segundo para nutrirse de energía nueva.
Yo siempre le tuve pánico al cambio. Recuerdo que tanto era mi miedo que cuando entré al colegio, en primer grado me fue muy bien; me adapté e hice un muy buen año, con buenas notas y sin problemas; luego, llegó el cambio: segundo de primaria. Casi me jalan de año. No entendía porqué me tenían que cambiar el salón, la profesora, el patio... horrible. Ese es un muy pequeño ejemplo de lo que podía ocasionar en mi el cambio. Tengo ejemplos mucho más trágicos pero no intento ser trágica para nada.

Pero de repente crecí. Hace unos poquitos años (tal vez 2) crecí e hice lo que jamás pensé hacer porque le tenía pánico: cambiar completamente. Gracias a esta valiente decisión mía, disfruto de una linda transformación de energía en lo que me rodea y en mi.
El cambio no siempre es terrible, no siempre viene para destruir; muchas veces viene para construir, enseñar. Lo desconocido da miedo, desconfianza, sí, pero no sabremos si eso que desconocemos es algo positivo o negativo hasta que lo conozcamos no?

Yo veo hoy a mi gente, a mi país. Veo, siempre observo y muchas veces me desilusiona lo que pasa por mis ojos. Somos personas intolerantes, prejuiciosas a más no poder, descuidadas, desconsideradas, desalmadas e irrespetuosas. Somos personas libres que no respetan la libertad ajena. Siempre con excepciones que me alegran el día, claro, pero la preocupación hace que resalte lo negativo porque lo veo siempre.

Esta tierra es de todos. No solo de los seres humanos, sino de todos. Todo lo que está en su suelo le pertenece a la tierra. Y muy aparte de destruirla de a pocos, nos destruimos también nosotros. No logro entender como podemos ser tan eficientes en eso...? Destruimos más de lo que construimos! Me pregunto: con qué derecho destruimos algo que nos acogió con la mejor de sus ganas? Y no contentos con eso, nos destruimos entre nosotros y a otras especies... Ahora que lo leo... que ridículo.

Yo espero el cambio. Ese cambio que todos temen. El que significa libertad que libera a otros, que obliga tolerancia, el que grita por paz, el que pide conciencia, que alienta el cuidado y la protección, que canta unión y llora respeto.
Se atreven?
Yo sí.



Canción de cierre: Y Mariana - Silvio Rodriguez