Uff... siento como si no entrara a este espacio por años. Veamos si todavía puedo escribir coherentemente; o mejor no.
Tengo hoy un tiempo para mirar atrás (no muy atrás) y recordar lo que he vivido últimamente.
Tengo hoy tiempo de parar, respirar y viajar a lo más profundo de mi inconsciente. Volar hacia adentro y explorar.
Después de mucho tiempo de espera logramos -y digo "logramos" porque no fue solo cosa mía- lanzar mi disco. Y de yapa también lanzamos mi primer video "Si Vienes de Noche".
Muchas semanas de trabajo dieron su fruto y logramos lo que nos trazamos desde un principio: vivir una experiencia única, emocionar y emocionarnos.
La grabación del video fue divertida. Definitivamente fue algo completamente nuevo para mi; nunca había formado parte de una filmación y mucho menos como la cara principal.
Siempre le huí a la actuación y las cámaras siempre me incomodaron (y me incomodarán) pero creo que la gente se ha llevado una buena impresión y eso me basta.
Aquí les dejo el video...
Conocí nuevas personas. Hermosas personas. Gente que me enseña muchas cosas solo viviendo su propia vida. Y voy viendo cosas en mi que quiero atravesar, cosas que quiero reforzar y cosas que simplemente las tomo como cosas.
En estas últimas semanas me he dado licencia para sentir absolutamente todo lo que mi cuerpo me pide sentir. Aunque aún tenga esa pelea interna usual -abrir/cerrar, abrir/cerrar- puedo decir que estoy abriendo mis compuertas más que nunca.
Pero algo extraño me sucede... una vez que me dejo sentir automáticamente tengo la necesidad de encerrarme, callarme y hasta callar esa voz que de vez en cuando te dice que lo que haces está bien o mal. Y de nuevo al ruedo... evitar evitar evitar.
Por qué evitar? Qué es lo que quieres evitar? Y qué crees que consigues evitando?
Me imagino que vivir evitando es en parte no dejarte vivir nada no?
Me gustaría hacerme la valiente y dejar de evitar cualquier cosa como por arte de magia -PUFF! gone gone gone- así de fácil. Aplaudo a los valientes.
Hace no mucho encontré una gran inspiración: Wallis Bird. Una cantautora irlandesa un par de años mayor que yo. Este ser humano me ha movido como hace mucho tiempo no me movía nadie musicalmente. Tanta entrega, tanta pasión, transparencia, genialidad, tanto todo... su música me transporta de una manera poderosa, me estremece y eso que yo no permito que muchas cosas me estremezcan; lo siento como una invasión. Esta mujer no solo toca indescriptiblemente la guitarra sino que canta con el corazón dilatado, en la garganta, la piel erizada y el alma abierta.
Muchas grandes mujeres en la música me han marcado, me han inspirado y hasta moldeado, pero la conexión que siento con la música de Wallis Bird es inquietantemente única. Es como si no pudiera dejar de sorprenderme aún así haya escuchado la misma canción diez veces seguidas. No deja de sorprenderme lo sencillo que es para ella brillar.
Ese brillo definitivamente es adictivo.
Fiona, Joan Jett, Alanis, Janis, Aretha... a todas las tengo en un altar, pero Wallis logró algo que nunca había sentido con ellas: una explosión interna.
Me llevo una gran lección de ella: la única forma de cantar es con el corazón; es el único camino para llegar. Su pasión es definitivamente contagiosa.
Nueva obsesión? Nah... yo diría nuevo horizonte para mis oídos.
Y aquí me quedo.
Canción de cierre: To my bones - Wallis Bird