viernes, 19 de noviembre de 2010

Mi hermano




Un torturador de primera.

Este hombre nunca entendió que su hermana menor no era hombrecito. Nunca le interesó tratarme como una mujercita delicada porque "azi no ez".

Tiene 30 años y sesea.

Me enseñó a escuchar buena música y a tocar guitarra sin querer.

La mayoría (por no decir todos) los posibles insultos y lisuras me las enseñó también.

Es un hombre de ciencia; o sea, no le interesa absolutamente NADA que no esté científicamente comprobado y sea matemáticamente posible.

Su ídolo es y será toda la vida Maradona.

Tatuajes: 3. Uno encima del otro.
Razón: el primero le daba roche. El segundo le daba más roche. El tercero es un pulpo verde gigante... SIN TERMINAR. Ese me da roche a mi.

Nació y creció flaco, luego engordó fatalmente, luego adelgazó toditito y luego subió y después volvió a adelgazar y subió de nuevo... Peso: indefinido.

Salió definitivamente a mi mamá: no para de hablar. Es el típico acaparador de atención de las reuniones. Pero ese que todo el mundo le da bola porque es un tipazo con una personalidad única, carismático y bien articulado. O sea, solo él habla y los demás escuchan encantados.

Son innumerables las veces que le he tenido que decir que no hable gritando... por supuesto jamás bajó su volumen.

Sería capaz de matar a golpes a cualquiera sólo por hacerme respetar.

Maneja como un salvaje.

Piensa que habla mejor inglés que yo (pff!).

Creador de la frase "Oe Cuaaaaaaaaal" que llevo en la lengua hasta el día de hoy.

El único tatuaje que tengo es un dibujo suyo, de una clave de Sol.

El pudor no existe para él. Tampoco la discreción. Le fascina el chisme, como a mi mamá.

Es la persona que más se ha encargado de criticarme en todo sentido.

Me presentó a Mary! la mejor leche de tigre de la historia de nuestros días.

Vive lejos desde hace unos varios años y fue lo peor que pudo hacer.
Está tranquilo haciendo su vida en otra parte pero definitivamente mi vida y la suya cambiaron terriblemente.
No hay día que no me levante pensando en él y si no hablamos todos los días es porque la vida pasa y el tiempo se ocupa de mantener tu agenda distraida de esos ratos libres en los que podríamos comunicarnos.
Hoy tengo este tiempo libre para hablar de él, ya que no puedo llamarlo. Y todo lo que he podido casi enumerar en esta entrada es prácticamente el 9% de todo lo que tengo que decir sobre nuestra vida juntos y sobre lo que ha hecho en mi sin darse cuenta.

Este hombre, que desde que nací se hizo la inconsciente promesa de cuidarme, amarme y protegerme hasta que muera, es el hombre de mi vida; el hombre que más amo y adoro sobre la faz de la tierra.
Si no es mi héroe es porque tal vez veo a un héroe como un personaje lejano y ficticio. Mi hermano es más que mi héroe.

Lo extraño y sé que me extraña, pero también sé que está pensando en mi en este momento, (tal vez esté resentido porque no lo llamo) así como espero que él sepa que yo también estoy pensando en él, no solo ahora sino siempre.




Canción de cierre: Instituciones - Sui Generis






jueves, 16 de septiembre de 2010

De festivales, ensayos, infusiones y demás parafernalia

En estos días de partituras, luces, cámaras y demasiada acción tengo por fin unas cuantas horitas para descansar, escribir y tocar mi guitarra un rato.
Rafo y yo nos encargamos de la producción musical del tercer festival de Claro y como todos los años, nos divertimos haciendo la chamba.
Yo he pasado por los tres festivales que se han dado. El primero fui finalista con mi ex banda "Wicca" y los dos siguientes estuve detrás.
Cada festival tiene detalles que se clavan en mi base de datos para quedarse ahí. En este tercero tengo algunos:

- Clases gratis de bateria. El profesor: (nada más y nada menos que el maestrazo...) Cesar Lescano!

- Conocí a Pochi mamá!

- Uso mi radio motorola importantísima. (ou yea beibi)

- Soy la desgraciada que apunta las tardanzas, por ende, los descuentos en el pago. Este detallito no lo disfruto para nada eh?

- Engordé (malditasea!)

- Mi linda Ga está participando con Aldo (space bee). Mis patas on stage!

- Lufo (blankets) y Tato grabando y haciendo monitoreo. Mis patas backstage!

- Las 914375176 trillones de infusiones varias que me tomo al día.

Y esos son pocos pero aún no termina la semana y no se cierra el festival así que vendrán más y más detalles, anéctodas y vivencias divertidísimas con estos seres que son los mejores músicos del país (muchos de ellos) y mi casi familia por dos semanas una vez cada año.

Ahora, lo que tengo que dejar de hacer es comer tanto y gorrear tanto pucho! A este paso voy a ser el chibolo gordo de 3 años pucheando como loco.

No me quites mi caramelo!




Canción de cierre: Got Love to Kill - Juliette & the Licks


viernes, 13 de agosto de 2010

De quejas y cambios

Qué placentero es regresar a este espacio mi queridoa lectoroa (ja). Sobre todo es placentero porque cuando ya no tengo absolutamente nada con qué atormentar mi departamento de información, las ideas fluyen lindo por aquí y puedo simplemente dejar que mis dedos hagan todo el trabajo.

Hace poco me puse a pensar en las elecciones. Y pensé y pensé... y saben cuál fue mi conclusión? "Qué fea esta huevada". No soy para nada anarquista ni formo parte de movimientos anti nada en realidad. Me considero una persona que fluye. Pero, perdón, no puedo fluir con tanta intoxicación visual, actuación digna de un Oscar por parte de algunos candidatos, los rajes, las serruchadas, los escándalos... Esta realmente es una época agotadora. Ya que se acabe!

En fin. Ahí está. Ya me quejé.

Estoy contenta. Hoy nos reunimos con la encargada de mi imagen (musical) y salí contenta. Michelle (así se llama) se embarcó hoy en mi proyecto y empezó encantándonos a todos. Estamos conectados en lo que queremos, no acepta tampoco sobre producir y engañar; su trabajo es honesto como el nuestro. Y sobre todo no me va a obligar a ponerme tacos!
Qué onda con los tacos?? O sea, entiendo que ciertas mujeres tengan complejo de duendecito pero sabían que esos artefactos trituran los riñones? Conozco varias mujeres que han tenido problemas renales justamente por usar tacazos. Felizmente yo ando en zapatillas, orgullosa de mi metro 60, súper cómoda y con los riñones sanitos.

Hace unos días hablando con un gran amigo, entramos en una conversación que casi llama a la controversia. Él siempre dice que soy feminista pero la verdad es que tampoco pertenezco a ese "movimiento" ni practico esa ideología; pero, soy mujer y me aseguro de respetar a otras mujeres y hacerlas respetar en cualquier oportunidad dada.
Bueno, hablamos pues de los derechos de la mujer, del machismo, del feminismo, de la edad media, de la esclavitud, de las funciones biológicas del ser humano, de la familia, de los roles, etc. y nos pasamos horas resumiendo todo esto en una sola conversación.
Saltaron por ahí cosas como "la independización de la mujer es un extremo" y cosas como "las mujeres actuales son producto de la represión masculina antigua".
Mi posición es, supongo (espero), una común: aplaudo la iniciativa de las valientes mujeres de nuestro pasado, acompañadas de hombres honorables, por cambiar la línea de la historia y romper con la opresión absurda entre seres de una misma especie. Porque somos todos iguales; hombres y mujeres.

Y así todo cambia, todo se transforma. Todo va mutando y por ahí algunos dirán que para bien y otros dirán que para mal, pero en esencia el cambio camina de la mano con el tiempo.
Cambian las especies, cambian las ideologías, cambian las modas (o se reinventan), cambia la música, cambia la familia, cambian las personas... y me alegra mucho saber que hay personas que aceptan los cambios, que hasta disfrutan de lo aleatorio de la vida y aprovechan cada segundo para nutrirse de energía nueva.
Yo siempre le tuve pánico al cambio. Recuerdo que tanto era mi miedo que cuando entré al colegio, en primer grado me fue muy bien; me adapté e hice un muy buen año, con buenas notas y sin problemas; luego, llegó el cambio: segundo de primaria. Casi me jalan de año. No entendía porqué me tenían que cambiar el salón, la profesora, el patio... horrible. Ese es un muy pequeño ejemplo de lo que podía ocasionar en mi el cambio. Tengo ejemplos mucho más trágicos pero no intento ser trágica para nada.

Pero de repente crecí. Hace unos poquitos años (tal vez 2) crecí e hice lo que jamás pensé hacer porque le tenía pánico: cambiar completamente. Gracias a esta valiente decisión mía, disfruto de una linda transformación de energía en lo que me rodea y en mi.
El cambio no siempre es terrible, no siempre viene para destruir; muchas veces viene para construir, enseñar. Lo desconocido da miedo, desconfianza, sí, pero no sabremos si eso que desconocemos es algo positivo o negativo hasta que lo conozcamos no?

Yo veo hoy a mi gente, a mi país. Veo, siempre observo y muchas veces me desilusiona lo que pasa por mis ojos. Somos personas intolerantes, prejuiciosas a más no poder, descuidadas, desconsideradas, desalmadas e irrespetuosas. Somos personas libres que no respetan la libertad ajena. Siempre con excepciones que me alegran el día, claro, pero la preocupación hace que resalte lo negativo porque lo veo siempre.

Esta tierra es de todos. No solo de los seres humanos, sino de todos. Todo lo que está en su suelo le pertenece a la tierra. Y muy aparte de destruirla de a pocos, nos destruimos también nosotros. No logro entender como podemos ser tan eficientes en eso...? Destruimos más de lo que construimos! Me pregunto: con qué derecho destruimos algo que nos acogió con la mejor de sus ganas? Y no contentos con eso, nos destruimos entre nosotros y a otras especies... Ahora que lo leo... que ridículo.

Yo espero el cambio. Ese cambio que todos temen. El que significa libertad que libera a otros, que obliga tolerancia, el que grita por paz, el que pide conciencia, que alienta el cuidado y la protección, que canta unión y llora respeto.
Se atreven?
Yo sí.



Canción de cierre: Y Mariana - Silvio Rodriguez


miércoles, 21 de julio de 2010

Mi hijo... que aún sigue conmigo y en mi



Nunca escribí sobre la ausencia insoportable e irremediable que me dejó. Si bien mi hijo se fue hace un año, todavía encuentro muy difícil hablar sobre el asunto.

Mi hijito hermoso, Nicolás, Nico o "Papito" como yo le decía, nació el 2 de Noviembre de 1998. Desde muy chiquito se convirtió en mi protector, mi aliado, mi consuelo, mis ojos y mis oídos.
Odiaba las cámaras (como su madre) y las pocas fotos que tiene mirando a ella son un milagro.

La primera vez que lo llevé a la playa fue cuando tenía recién 8 meses. Fuimos a la playa Waikiki, frente al club Terrazas, donde yo he pasado casi toda mi infancia. Recuerdo que las piedras eran casi tan grandes como él y cuando caminaba entre ellas tropezaba con una torpeza tan enternecedora...
Los primeros días fueron los mejores. Todos esos días los pasamos juntos, conociéndonos y sembrando la mejor relación que he tenido en mi vida. Porque nunca nos herimos, nunca nos abandonamos y nuestro cariño nunca cambió, solo creció.

Nos encantaba pasar los fines de semana juntos. Íbamos casi todos los veranos al sur con mi tío y mi primo. Ahí teníamos que tener cuidado con los demás perros que podían estar en la playa porque corrían peligro. Mi hijo siempre fue dulce y súper amigable pero cuando se trataba de otros perros no podía esconder sus impulsos naturales y se le salía el Rottweiler.
Años después cuando ya mi tío no nos sacaba a pasear el fin de semana y mi primo vivía en Inglaterra, yo sacaba el carro y nos íbamos los dos solos a la playa; como nos gustaba.
Cuando yo decidía entrar al mar y no había quien me acompañe, él se volvía loco y me hacía un escándalo para que no entre. Le tenía pánico al mar y nunca, de todas las veces que fuimos a la playa solos, me dejaba entrar al mar sin antes mordisquearme sutilmente los talones y hacerme caer cual saco de papas. Imagínen eso: una chica pequeña, en bikini, sacudida por un rottweiler robusto y pura fibra... jajajajajajajajajajajaja! Ahora que lo pienso hemos dado unos espectáculos comiquísimos.

Cuando tenía tiempo libre en invierno, salíamos a caminar largas horas. Al principio él salía feliz y cuando ya pasaban varias horas de recorrido, se plantaba en medio de la vereda totalmente cansado. Siempre se tomaba sus descansos sin avisar y yo los respetaba.

Pero así como tuvimos inolvidables buenos tiempos, también pasamos sustos terribles. Cuando tenía un año y 7 meses salió de casa corriendo hacia la pista y justo pasaba un carro... Felizmente lo único que le pasó fue una fractura en la patita izquierda. Tengo fotos suyas con yeso. Son las mejores fotos que tengo de él! Se le nota la expresión "ya pueeeeees" casi literal.
Dos años después se cayó del tercer piso de mi casa y se rompió la misma pata. Yeso de nuevo.
Luego de un año, como si fuera broma, se volvió a caer del tercer piso pero esta vez sólo tuvo unos cuantos raspones.

Juntos amábamos a la mamama, el ron, las tostadas, la carne cruda (sí), y sentarnos al borde del balcón de mi casa con las patas colgadas:



Pero el tiempo pasó y Papito sólo subía las escaleras para sentarse al lado de mi ventana y acompañarse con mi voz mientras tenía mis clases de canto.
En Julio del año pasado, le detectaron cáncer generalizado. Vivió sólo unos días más.
La madrugada del 22 de Julio del 2009 murió mi hijo en casa.


En la familia nunca ha faltado un perro. Siempre algún perrito ha formado parte de nosotros. Pero Nicolás fue, para mi, el más especial.
Un día tuve en mis manos a un cachorrito lindo, parecido a él. No paré de llorar. No podía reemplazarlo y no quería hacerlo, así que devolví al cachorrito y volví a casa.

El mes pasado celebramos el cumpleaños de la mamama y en su lonche estaba casi toda la familia, incluidos algunos sobrinos mios. Uno de mis sobrinos de un año sorprendió a mi prima señalando la sala y diciéndole que había un perro. Mi prima se dio cuenta que no había nada y que posiblemente estaba viendo a Papito. Pues sí, en efecto lo vio.
Días antes, le comenté a la Chinita que siempre que llegaba a la casa muchas veces olvidaba que ya no estaba porque al entrar siempre lo sentía. Siempre lo siento.
Mientras viva en esta casa no habrá otro perro más. Sólo él.

Mi hijito sigue aquí conmigo. Todos los días lo extraño y todos los días que viva lo voy a extrañar.
















martes, 8 de junio de 2010

De comfort y miseria

Hace pocos días trajeron a casa mi nuevo colchón. Un excelente y cómodo colchón junto con el box que va debajo (ese que parece otro colchón pero es la cama... con rueditas y todo). Después de dormir sobre un colchón que ya tenía la forma de mi cuerpo en su centro, el cual era sostenido por una cama que no tendría menos de 20 años, puedo decir que al recostarme POR FIN estoy en algo parecido a una nube.
Es alto, bastante alto y muy grueso; o sea, solo tengo un juego de sábanas que le quedan. Pero duermo bien, después de casi 25 años de no dormir nada. Lo gracioso fue que recibí mi nueva cama justo en días de mucha ansiedad y problemas, los cuales no me dejaban dormir. Así que los primeros días de cama nueva no fueron para nada confortables.

Me parece curioso como la vida se divierte contigo y parece hasta reírse de ti en ciertas ocasiones. En ese caso no te queda más que reírte con ella y esperar siempre lo mejor, aún así la salida no se vea pronta a llegar.

Lo que hasta el día de hoy no logro entender es cómo hay miserias que uno mismo busca, con las que uno se reconforta. Por ejemplo con un fracaso o un error, el drama que se genera es muchas veces exagerado y disfrutado hasta el punto de pensar en concluir con un autogolpe fatal.
Sí. Nadie puede negar que una de las cosas más comunes al terminar una relación y encontrarse con la temida soledad de su cuarto es prender la computadora, ipod o cualquier reproductor de sonido y autoflagelarse con canciones tan tristes que ni siquiera estando en paz y felicidad se pueden escuchar. Y como ésta hay muchas formas de autodestrucción.
No se puede negar que el gusto por el drama y la exageración fluye muy fácilmente por este espacio del planeta. Porque sí, los latinos somos noveleros.
Pero por qué tanto drama? Por qué no somos más estoicos? Alguien realmente puede responderme POR QUÉ TANTO ESCANDALO?
Bueno, tal vez para responder esto tendría que comerme muchos libros de filosofía y tal vez psicología. No gracias.

Recuerdo cuando me hicieron el tatuaje que tengo en la espalda. Recién salía del colegio y estaba con unos amigos tomando unas chelitas. De repente, con el paso del tiempo y las chelas, decidí como juego, hacerme un tatuaje. Pagamos la cuenta y fuimos directamente al lugar donde los hacen. Ahí recuerdo haber pasado por uno de los dolores más extraños que he pasado en toda mi vida. Sí, llega a ser hasta placentero y creo que por eso el 90% de personas que se hacen un tatuaje regresan por otro.
Sin ir muy lejos, hace unas semanas vi el programa "Tabú" en el que hicieron un especial de los freaks que se tatúan el 99% de su cuerpo y no solo eso, sino que también se cortan la piel, se ponen cachos y se transforman en algún personaje de Marvel Comics. Y eso es solo en latinoamérica... Con la cantidad de freaks que hay en Europa no quiero ni pensar que sucederá allá con estas modas.

Tal vez el dramatismo y la miseria nos llevan a esa misma sensación placentera. El dolor duele, claro, pero también gusta. No encuentro otra explicación para esa gran necesidad del ser humano de retener y no detener el dolor. Por mi parte solo me dejaré sentir plenamente las maravillas de la vida, las alegrías y los logros. Las miserias las tomaré muy fríamente, como tomo mi ron.



Canción de cierre: Franklin's Tower - Grateful Dead









viernes, 21 de mayo de 2010

De luces, cámaras y realidad

Stress.

Ya vamos casi en la recta final. Sólo me quedan 3 canciones por grabar... sólo 3.
El clima decidió jugarme una mala pasada y malograrme, con delicadeza, la salud. O sea, mi garganta no soporta mi voz. Y mi voz está completamente frustada, molesta con mi garganta.
Lo único que conseguí de esto fue fundirme en una especie de letargo vocal y por consiguiente no puedo hasta ahora grabar esas últimas canciones; sólo 3. Nada más.
Y el tiempo empieza a presionarme cada vez más.

Pero saben? La grabación, estrategia, contrato, imagen, ropa, etc... todo empieza a tomar forma y a despegar, ya no como un simple sueño, sino como una casi aterradora realidad. Pronto caerán los videos, las fotos, las entrevistas... todo eso a lo que le huyo con discreta inseguridad. Me aterran los lentes, las luces, las cámaras. Sí, me aterra el spotlight. Pero es necesario todo eso si quiero hacer lo que vine a hacer en esta vida: música.
A algunos les cuesta creer que tenga este miedo, pero lo más cercano a la verdad es que existe en mi. Soy muy tímida y lucho todos los días para no serlo. Al fin y al cabo en mi carrera está casi prohibida la timidez. Fuera de esta carrera no soy más que un simple ser humano, que a veces disfruta de su guitarra, escribir en paz, un trago, buena música, buena compañía y una buena conversa (en el orden que sea).

Lo que sí espero con ansias son los conciertos. Compartir mi música en vivo y entregarla junto con mis bandmates no tiene precio. Lo que me mueve realmente es eso, la puesta en escena, la energía que juega mientras canto y cuento mis canciones y el público se toma un trago y va escuchando con atención (o no, quién sabe). Cuándo empiezan los conciertos? Ni idea; sólo sé que callada no voy a poder estar mucho tiempo más... no lo soportaría.

Me permito decir que soy una persona honesta y real. Siempre busco la honestidad en cada situación que vivo y sobre todo en cualquier forma de comunicación que tenga. Si bien no hago música falsa, disfruto más de los conciertos porque es lo más real que existe en la música. Mis grabaciones son honestas, pero también se rigen por todo un proceso usual, que las embellece y las plasma lo más perfecto posible. En concierto se entrega la crudeza y la belleza de una canción a voz abierta y con el alma al desnudo.
Siempre mi productor bromea conmigo y dice que con el tiempo me voy a convertir en una de esas artistas sobradas, egocéntricas y antipáticas. Nada puede estar más lejos de la verdad. Si hay algo que me caracteriza es que soy todo lo contrario a lo que él dice. Por eso solo lo tomo como una broma y ruego en lo más profundo de mi inconsciencia que jamás me convierta en una persona así. Me quedaría completamente sola, eso lo sé.

Uy ya es tarde! Ahorita viene mi profesora de canto! Me voy!



Canción de cierre: Unknown soldier - The Doors