Hola a todos mis (quien sabe) lectores. He regresado después de un largo periodo de ausencia bloggística. Ya hasta perdí la cuenta de los días que mi computadora lleva apagada; pero eso sí, extrañaba mucho este espacio!
Paseando por algunos textos que tenía por terminar, me crucé con este en especial. Este texto el cual escribí el 20 de setiembre. No sé por qué no lo llegué a postear; supongo que habré tenido cosas que hacer y lo dejé para más tarde... quién sabe, mi memoria no es mi mejor aliada. No es ni siquiera mi aliada. No la llegué a conocer nunca creo.
Bueno aquí les dejo lo que quise compartir hace unos meses y por pastrula no lo hice:
Después de unas semanas de intenso trabajo en equipo puedo relajarme, escribir y escuchar música que no sea creada por mi. Sí, música ya terminada.
Estoy viviendo lo que de niña soñé alguna vez vivir (en parte), la grabación de mi primer disco de solista.
Es una experiencia maravillosa, sí, pero también tiene sus "encantos" escondidos; esos que no conoces hasta que estás dentro del proyecto. Uno de ellos es el encierro exhaustivo por el que tienes que pasar; al estudio le llamo "pecera de madera". Otro podría ser el horario indefinido: olvídate de tus viernes o sábados por la noche, no existen, tampoco tendrás domingos libres. Y bueno del que me quejo casi todos los días, el hecho de comer en la calle... horroroso. No puedo explicar mi angustia y desesperación por comer comida de mamá, hecha en casa, con amor e ingredientes sanos. Si alguna vez en mi vida amé la grasa (sobre todo después de una juerga), ahora la aborrezco.
Pero estas son las cosas que te hacen valorar más el esfuerzo de tu equipo y le dan un toque de sarcasmo a la experiencia. Soñar es gratis, pero a la hora que el negocio te va saliendo, ese sueño te va acumulando números en la cuenta. Bastards.
Bueno pues, salgo del estudio y mis canciones van tomando cuerpo cada día, van encontrando su rumbo, se van dejando conocer y sobre todo disfrutar. Es curioso como cuando tus planetas se alinean todo se ve lindo, suena lindo, huele lindo... Mis canciones se van alineando y me emocionan cada día más.
Grabar no es solo ir al estudio y hacer sesiones de ciertos instrumentos con sus líneas armónicas, melódicas o rítmicas; grabar también es ir al lugar donde se va plasmar tu obra, donde vas a hacer tangibles tus más profundas sensaciones y sobre todo, grabar es empezar a ser eterno.
Yo siempre quise ser eterna. Desde niña soñaba con la inmortalidad y la eternidad. Soñaba muchas cosas la verdad, pero esta y la música eran mi sueño más importante.
Jamás pensé que la tecnología ya podía hacernos este favor de eternidad. Es ahora tan sencillo pensar que podemos ser recordados, aun después de muertos, en todas partes... Y digo "todas partes" por internet. Si yo muero mañana, estoy segura que mis amigos y gente que me rodea va a leer esto y van a ver videos mios en youtube, mi perfil en facebook y si hubiera salido mi disco estarían tal vez escuchando alguna de mis canciones. No hablo de esto como si yo fuera alguien importante (por favor... se perfectamente que solo soy importante para mi mamá) pero lo menciono porque jamás lo había pensado.
Puedo ser eterna. Puedo vivir en esta dimensión aun así no esté. Pero yo no quiero ser inmortal, solo quiero que mi música lo sea.
Yo quiero que mi música sea inmortal. Es mucho pedir? Bueno, supongo que por el momento solo hay que apretar REC.
Canción de cierre: Spanish Caravan - The Doors
2 comentarios:
Por consiguiente tu musica te hara' eterna tmb!
Porque después de la vida hay algo maaas (8)
=)
Ajá!
:D
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