viernes, 21 de mayo de 2010

De luces, cámaras y realidad

Stress.

Ya vamos casi en la recta final. Sólo me quedan 3 canciones por grabar... sólo 3.
El clima decidió jugarme una mala pasada y malograrme, con delicadeza, la salud. O sea, mi garganta no soporta mi voz. Y mi voz está completamente frustada, molesta con mi garganta.
Lo único que conseguí de esto fue fundirme en una especie de letargo vocal y por consiguiente no puedo hasta ahora grabar esas últimas canciones; sólo 3. Nada más.
Y el tiempo empieza a presionarme cada vez más.

Pero saben? La grabación, estrategia, contrato, imagen, ropa, etc... todo empieza a tomar forma y a despegar, ya no como un simple sueño, sino como una casi aterradora realidad. Pronto caerán los videos, las fotos, las entrevistas... todo eso a lo que le huyo con discreta inseguridad. Me aterran los lentes, las luces, las cámaras. Sí, me aterra el spotlight. Pero es necesario todo eso si quiero hacer lo que vine a hacer en esta vida: música.
A algunos les cuesta creer que tenga este miedo, pero lo más cercano a la verdad es que existe en mi. Soy muy tímida y lucho todos los días para no serlo. Al fin y al cabo en mi carrera está casi prohibida la timidez. Fuera de esta carrera no soy más que un simple ser humano, que a veces disfruta de su guitarra, escribir en paz, un trago, buena música, buena compañía y una buena conversa (en el orden que sea).

Lo que sí espero con ansias son los conciertos. Compartir mi música en vivo y entregarla junto con mis bandmates no tiene precio. Lo que me mueve realmente es eso, la puesta en escena, la energía que juega mientras canto y cuento mis canciones y el público se toma un trago y va escuchando con atención (o no, quién sabe). Cuándo empiezan los conciertos? Ni idea; sólo sé que callada no voy a poder estar mucho tiempo más... no lo soportaría.

Me permito decir que soy una persona honesta y real. Siempre busco la honestidad en cada situación que vivo y sobre todo en cualquier forma de comunicación que tenga. Si bien no hago música falsa, disfruto más de los conciertos porque es lo más real que existe en la música. Mis grabaciones son honestas, pero también se rigen por todo un proceso usual, que las embellece y las plasma lo más perfecto posible. En concierto se entrega la crudeza y la belleza de una canción a voz abierta y con el alma al desnudo.
Siempre mi productor bromea conmigo y dice que con el tiempo me voy a convertir en una de esas artistas sobradas, egocéntricas y antipáticas. Nada puede estar más lejos de la verdad. Si hay algo que me caracteriza es que soy todo lo contrario a lo que él dice. Por eso solo lo tomo como una broma y ruego en lo más profundo de mi inconsciencia que jamás me convierta en una persona así. Me quedaría completamente sola, eso lo sé.

Uy ya es tarde! Ahorita viene mi profesora de canto! Me voy!



Canción de cierre: Unknown soldier - The Doors










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