martes, 3 de julio de 2012

De la unión como principal fuerza

Naces. Creces. Hablas. "Qué quieres ser de grande?" Para algunos estaba clarísimo desde que pudimos ver más allá de nuestras manos. Para otros la duda viene después.
En mi caso era casi obvio (y siempre lo fue): Quiero ser cantante.

Recuerdo que a los 3 años ya me sentía cantante. Pero sobre todo recuerdo a mi mamá tratando de convencerme de que elija otra carrera porque "es muy difícil y bien ingrata".

"No importa mamá, yo voy a hacer la diferencia."


2012.
El inevitable ruido estruendoso de un sueño en pleno derrumbe. La cruda realidad del desastre post catástrofe. Vacío. Desesperación. Polvo, humo, cenizas, oscuridad.

Así es como veo actualmente mi espacio artístico. Y lo peor es que no lo veo con posibilidades de cambio.
"Es un tema cultural", "El problema está en la falta de difusión", "No se respeta la ley que existe desde hace décadas", "Los músicos son unos vagos drogadictos", "Si no es criollo, andino o de la selva no es música peruana".

Sí, hay un tema cultural. Sí, la difusión de la música peruana es casi inexistente. Sí, la ley no se respeta. Sí, hay un problema de percepción sobre los PROFESIONALES de la música y hay muchos síntomas más.
Pero realmente yo creo que uno de los peores síntomas de esta enfermedad es la desunión de los propios músicos.

Cómo se puede construir algo irrompible si hay unos pocos dispuestos a levantarse, otros que ya tiraron la toalla y otros que juegan sucio o pelean sólo para llenarse el orgullo de mediocridad?

"En este país no existe la industria musical" - Y qué vas a hacer TÚ para cambiar esto?
No estamos combatiendo contra un cambio climático inevitable, estamos lidiando con una industria VIRGEN, llena de posibilidades, lista para asfaltar, construir y aprovechar.
Desde arriba o desde abajo, TODO SE NECESITA, pero para mi lo más importante es que los que estamos en un escenario, detrás de un instrumento o un micrófono, empecemos a respetarnos y respetar nuestra carrera.
"Por el amor al arte" o como me gusta decir a mi "Por amor a la música", empecemos a AMAR realmente lo que hacemos.
Que este paradigma de "la música no es realmente una carrera", SE EXTERMINE DE UNA BUENA VEZ.
Veo que no nos damos cuenta de que las horas, días, meses, años que le dedicamos, terminan muy por debajo de lo que los demás piensan que hacemos.
Yo creo que en este país, esta carrera es la más difícil de llevar a cabo, sin embargo somos miles los valientes que nos enfrentamos al monstruo del "qué dirán", a la inestabilidad económica, al inexistente respaldo del Estado y (tal vez el más doloroso) a esa terrible visión de tu trabajo tirado al tacho por falta de oyentes.

Veo muchísimo talento en este país. Muchísimas ganas y muchísimos sueños rotos.
Muchas producciones brillantes y la posibilidad de que el público se nutra de nuestra música es casi NULA.

Cómo nos van a escuchar si no tienen acceso a nosotros?

Yo siento una terrible disyuntiva cada vez que recuerdo que ya hay escuelas de música actualmente. Me hace muy feliz saber que por fin tenemos espacio para el aprendizaje adecuado; pero no dejo de pensar en esos 1500 jóvenes (o más), con una preocupación intensa. Podrán TODOS vivir de esto? Ojalá que sí.

No soy arquitecta, ingeniera, economista, empresaria o abogada; SOY MÚSICO y estoy convencida de que necesitamos crear conciencia  de que nuestra carrera es igual de valiosa que las demás.

Empecemos por nosotros. Empecemos por dejarnos de catalogar. Seamos respetuosos, responsables, libres, tolerantes y sobre todo perseverantes.
Y por fin desenfundemos espadas, no para empezar una guerra, sino para cortar la hierba mala y crear caminos en esta industria virgen.
Por nosotros y por nuestros futuros músicos.


"La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas." - Platón.


Canción de cierre: Kuntur - Lucho Quequezana

(http://www.youtube.com/watch?v=w3_F2UMAV8c&feature=related)

No hay comentarios: