Me considero una persona cuerda, que se distrae por momentos de todo su huaico de pensamientos autodestructivos o engrandecedores, para darle rienda suelta a la preocupación por el planeta, la salud y esas cosas que uno nunca piensa y cuida.
Quien no haya visto esta película/documental de Al Gore "An Inconvenient Truth" (sí, en inglés.) no tiene ni la más mínima idea de lo que pasa con esos glaciares -no los helados que te cuestan dos lucas en la playa- en los polos; SE ESTÁN DERRITIENDO. Imagínate que te pongan al solazo en pleno febrero sin agua y todavía con chibolos malcriados tirándote basura encima. Basura caliente. Waj. Ya, los glaciares están, no así, pero parecido.
No te parece, inconciente egoísta, que es terrible que los pobres ositos se estén ahogando? Acaso no te da pena verlos aferrarse con desesperación a un pedacito de hielo mientras éste se hace mas chiquito? Parece que no, porque aun te veo abriendo la ducha y dejándo correr el agua como si fuera eterna o dejándo los cables conectados consumiendo más energía de lo que consumes tus cigarritos especiales, "pacifista".
Por mi parte, aporto a que los ositos tengan su hielito para vivir y flotar. Desenchufo todo antes de acostarme y salir (mentira), apago el televisor cuando no lo utilizo (mentira), ando en carro híbrido (mentiraaaza), no uso aerosoles (mentira?), reciclo (mentira); en fin, una serie de acciones que ayuden por lo menos alguito.
Empecemos por uno mismo y hagamos la diferencia en masa con el tiempo.
Los vicios, como aquellos que ayudan a que el globo se caliente, no solo nos acompañan en el día a día, sino que también torturan, piden como niños de 3 años, hacen pataleta en tu cabeza y te dan esas ansiedades terribles cuando hacen falta. Para mí lo fue el cigarro, que hasta ahora me ruega que vuelva.
Lo dejé hace un poco más de tres años, gracias a un episodio asmático que tuve, el cual casi me lleva a la morgue, donde me iban a toquetear calata y yo no habría podído evitarlo. Entonces pensé en esto, en mi voz, en mis ganas de hablar claro y no como borracho aguardientoso, asi que lo hice, lo dejé.
Durante mucho tiempo sufrí su ausencia, hasta que llegué a resignarme y a aceptar que lo nuestro ya había terminado.
Pero regresó a pedirme de rodillas que vuelva y... tuvimos una noche de despedida inolvidable, bueno varias. Aquellas noches el calentamiento (global) fue intenso.
Cómo enfríar la cabeza si andas preocupado por el calentamiento global?
Fúmate un puchito, abre la ducha, cierra la puerta del baño, pon música y deja que el vapor te relaje.
Ni pies ni cabeza.
Canción de cierre: Bad girls - Jamiroquai & Anastacia (aunque usted, no lo crea)
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